CIPAZ

Democracia y Participación ¿Fuerza Legitimadora del Poder?

Escrito por: Katherine Torres Sánchez. 

El tema de participación y democracia ha sido abordado ampliamente por diferentes autores y corrientes de pensamiento que presentan sus impresiones, visiones y conceptos, ya sea de manera crítica, analítica o justificable. Desde el ámbito disciplinar este tema ha sido más estudiado en el campo de la sociología, filosofía, y por supuesto de teoría política y constitucional.

Vale la pena profundizar en los conceptos de democracia y participación para dar mayor lucidez a las premisas planteadas a lo largo de este capítulo, comenzando con una aproximación conceptual planteada por autores como  (Dominguez, 2013) quien a su vez cita a Habermas, para definir la democracia como un “principio racional de legitimación que tiene diversos tipos específicos de organización, en que la fuerza legitimadora cobra relevancia en la medida en que este principio sea vinculado con una dimensión normativa, es decir que se establecen razones para aceptar el ejercicio del poder tanto del Estado como del soberano popular, que permiten su consentimiento, pero que requiere que este principio racional, sea cual fuere, se materialice en normas que lo hagan efectivo. Equivalentemente, la democracia va a fortalecerse en la medida en que estos tipos específicos de organización funcionen para el cumplimiento de este fin: la legitimación del poder”.

En el mismo sentido desde una interpretación axiológica o de principios y valores,  la democracia se define jurisprudencialmente en el sentido de “establecer la fundamentación del poder político ejercido por los diferentes órganos (la democracia como fuente de legitimidad), para reconocer y tutelar los derechos de participación de los individuos y la sociedad en la conformación y control del poder político e imponer deberes de respeto y protección al Estado y a los particulares (la democracia como fundamento de derechos y obligaciones) y para definir la forma en que tal poder opera democráticamente y los ámbitos en los que su aplicación puede exigirse (la democracia como expresión de reglas de funcionamiento y toma de decisiones) ”.

Para hacerlo más simple, quiero detenerme un poco para dar un ejemplo que permita vislumbrar de forma sencilla y sin tanta rimbombancia la democracia como fuerza legitimadora. Para ello quiero retomar el capítulo X del libro El Principito, para quienes lo han leído recordaran especialmente cuando tiene un encuentro con un rey que tenía toda la institucionalidad, pero no tenía a quien aplicársela. Era una institucionalidad que se revestía de majestuosidad, de tronos, de suntuosidad y formalidades muy parecidas a lo que son los reglamentos, leyes, opulencia que tienen nuestras instituciones y poderes públicos, especialmente el poder del ejecutivo y legislativo, que hacen percibir su autoridad sobre los demás, que reencarnan cierto temor reverencial, para permitir una aceptación del poder del Estado y su gobierno. Es así que la legitimidad como narrativa a imaginario colectivo es aplicada al pueblo para que se aceptada desde la creencia que es así y no de otra manera, pues sale menos costoso que imponer la fuerza desde la violencia y con el uso de grandes ejércitos que hay que financiar. Los estados inventaron esa forma de imponer que su autoridad sea respetada pero como dice el rey bajo medidas razonables que permitan dar una explicación a la pregunta de ¿porque unos mandan y otrxs obedecen? En efecto la respuesta fue que los que obedecían también podían tener algo de poder cuando controlaran y observaran la forma adecuada de ser gobernados y es allí donde aparece la democracia.  ¿Qué pasaría si solo hubiese instituciones y estados para gobernar, pero no se hacen partícipes las personas para ser gobernadas?. Es así que hoy por hoy el Estado tiene una gran responsabilidad de volver al origen del pacto o del contrato social, para en primer lugar, reconocer que tanto el poder, como la autoridad son compartidos entre las instituciones del Estado con la sociedad y las ciudanías  y que finalmente la razón de ser del Estado es precisamente, de quien depende su legitimidad: Las sociedad y ciudadanías tanto rurales como urbanas. 

Referencias:

[1].  Torres S. ¿Manteniendo la Democracia Maestro? De la democracia- De la Participación formal hacia la deliberación eficaz. 2020. CIPAZ Ciudadanía integral para la Paz.- Bogotá D.C. Colombia.

  1. Conceptualización que comparte Bobbio y Fernández cuando afirman que la democracia nació como método de legitimación y de control de decisiones políticas en sentido estricto, o de “gobierno” propiamente dicho, tanto nacional como local, donde el individuo es tomado en su papel general de ciudadano y no en la multiplicidad de sus papeles.
  2. Domínguez, H. (2013). Democracia deliberativa en Jürgen Habermas. Analecta política, 4(5 Jul-Dic), 301-326.
  3. Sentencia Corte Constitucional Colombiana C 150, 2015.
Seleccione su moneda - Select your currency
Dólar de los Estados Unidos (US)